lunes, 22 de mayo de 2017

LOS SUBSIDIOS: LA RUTA A LA ESCLAVITUD DE LA POBREZA EN LA PROVINCIA DE GARCIA ROVIRA

Rubén Darío Rodríguez López (*)

Colombia es un Estado Social de Derecho, definido de manera general en el Artículo Nro. 1 de la Constitución Política así: "Colombia es un Estado Social de derecho, organizado en forma de república unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista". "fundada en el respeto a la dignidad Humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas y en la prevalencia del interés general". Bajo este articulo principalmente se escudan toda una serie de leyes, decretos, resoluciones, circulares, etc., que se han promulgado con el fin de dar cumplimiento a lo que se ha escrito y bajo su reglamentación especifica se han creado, inventado o imaginado un montón de programas y proyectos.

Entre los años 1996 a 1998, se creó el Sistema de Selección de Beneficiarios de programas sociales, SISBEN; como herramienta fundamental para caracterizar a toda la población colombiana y determinar algunos indicadores e índices, como el de Calidad de Vida, Necesidades Básicas Insatisfechas, Analfabetismo, Pobreza, valor de ingresos anuales del núcleo familiar y adicionalmente conocer el estado integral de la vivienda,  la disposición de residuos sólidos del hogar, el servicio de alcantarillado, de acueducto, en fin, todos los servicios que integran la calidad de vida de los habitantes del país.

No me voy a referir a su implementación y su perversa utilización, porque tal vez necesitaría varias columnas más.  Lo he traído como referencia porque detrás de todo este andamiaje, año tras año se ha venido utilizando esta herramienta para la priorización de las personas que deben o mejor merecen recibir algún tipo de subsidio del Estado y este depende del puntaje que arroje el sistema, mediante la aplicación de una ficha para cada ciudadano o cada núcleo familiar, así: Estrato Nivel 1.  Los puntajes comprendidos entre 0.0 y 47.99 para el área Urbana y 0.0 y 32.98 para el área rural y Estrato Nivel 2. Los puntajes comprendido entre 48.0 y 54.86 para el área urbana y 32.99 y 37.8 para el área rural.  Dicen pero no he podido encontrar en ningún documento que existe el Estrato Nivel Cero (0). Los puntajes hacia arriba ya se consideran Nivel 3, 4, 5 o 6.  Entre menos puntaje se obtenga, se presume que la persona o el núcleo familiar es más pobre y más vulnerable.

Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en el año 2015 en Colombia se gastaron 75 Billones de pesos en subsidios, lo que corresponde a un 10% del Producto Interno Bruto (PIB) del Estado.  Toda esta platica sale de contribuciones de los que vivimos en Estratos 3,4, 5 y 6, es decir de la clase media y alta, trabajadora y empresaria, vía impuestos, recibos de servicios públicos (agua, luz, teléfono, gas, etc.), tasas bancarias (4xmil), estampillas, etc. "Los subsidios son transferencias de recursos públicos que le otorgan un beneficio económico a una persona natural o jurídica, sin la obligación de retribuir o devolver valor alguno".  Su objetivo principal es el de reducir los índices de pobreza o de miseria en país. 

Hoy una persona o familia de estrato 1 o 2, por la vía de los subsidios, no tiene que pagar educación, salud, transporte escolar, pagan tarifas irrisorias de servicios públicos todas subsidiadas, acueducto, alcantarillado, aseo, etc.  Adicionalmente, se les da Subsidio de vivienda nueva o para arreglo de vivienda, subsidio de alimentación escolar a los hijos estudiantes (buena o mala, la plata se gasta toda) etc. Algún "gurú" del desarrollo se inventó el Departamento de la Prosperidad Social (DPS). (Yo lo llamaría Departamento de Pauperización Sostenible) Desde donde se siguen subsidiando familias, dizque con sueldo para que lleven los hijos al colegio, con mercados de víveres y abarrotes, a través de programas como "más familias en acción", este programa supone que el mercado es para complementar la nutrición del infante, pero de ahí comen todos (padres, hermanos y hasta obreros) y por último se inventaron los "centros de vida", dizque para recoger a los ancianos desamparados y darles comida, recreación y asistencia integral, pagando un "jugoso" valor por día por cada anciano; será tan atractivo que los Alcaldes se han volcado a los rincones más difíciles a sacar a cuanto mayor de edad encuentren por ahí y transportarlo al centro de vida, con tal de aumentar el número de beneficiarios, pero no realmente con el objetivo de cuidarlo, protegerlo y mimarlo, sino por sumar cupitos y sacarle su buena parte.

A mi manera de ver, estos subsidios han venido empobreciendo progresivamente a la gente que los recibe, principalmente a los del área rural y sobre todo a los municipios más pequeños y más pobres de Colombia, como los de nuestra provincia. Empobrecen porque son soluciones transitorias, sin objetivos de fondo, no generan empoderamiento de la gente, no ayudan a la autonomía personal y familiar.  Ninguna de estas soluciones ayuda a dar dignidad a la persona, por el contrario, la hacen más vulnerable, la hacen más dependiente, la vuelven limosnera. Aclaro que muchas de estas cosas pueden ayudar a gente que verdaderamente necesita, como abuelitos abandonados, madres cabeza de familia, hijos huérfanos, pero todos sabemos que en estos programas hay mucha gente "colada", gente que puede trabajar, que tienen finca, que tienen hijos trabajando, que tienen la posibilidad de salir adelante, que antes se dedicaban a sembrar la tierra y hoy se dedican únicamente a esperar el día del retiro del subsidio. Cada día son más largas las filas en los cajeros de personas retirando las mesadas, ese simple hecho quiere decir que cada día hay más pobres-dependientes de las limosnas del Estado. Ahí es donde entiendo a los que dicen que "vamos igual que Venezuela".

Nunca antes había visto tanta pobreza en mi provincia, tanto agricultor entregado a la misericordia de un político que le socorra cualquier cupo, cualquier cosita, cualquier herramienta, cualquier bulto de abono o de cemento, cualquier tejita, con el pretexto que la tierra no da más, con el pretexto que no hay trabajo, con el convencimiento que esta jodido y esta llevado y no hay nada que hacer. Con un amigo en la universidad, llegábamos a la conclusión que de verdad "La pobreza es un estado mental", la pobreza es de actitud, es de dejarse llevar por la flojera, por la falta de autoestima y sobre todo por la irresponsabilidad.

Todos estos programas solamente han sacado de la pobreza a Gobernadores, Alcaldes y contratistas, que mediante licitaciones y contrataciones amañadas asignan la operación  de todos estos subsidios al mejor postor, al que mejor se lo compre, lo importante es que le cumpla con su tajada, indiferentemente que cumpla con su responsabilidad de llevarlos a los beneficiarios y al final, cualquier "cosita" que le den a la gente está bien, con cualquier limosna los calman, consideran que los beneficiarios no pueden decir nada, porque es un regalo,  y como dice el dicho, "a caballo regalado, no se le mira el colmillo".

Señores gobernantes politiqueros, no hundan más a la gente en la pobreza, dejen de considerar que porque dan limosnas, mercados y útiles escolares, entre otros, están haciendo desarrollo.  Ayuden a la gente a volver a sus fincas a implementar proyectos productivos de largo plazo, con verdaderos proyectos de empresarización, de agroindustria, con formación, con comercialización, hagan gestión de recursos, presenten proyectos a todas partes, ese es el único fin del Administrador Departamental o Municipal.

(*) Zootecnista. Esp. Alta Gerencia