sábado, 26 de marzo de 2016

La provincia: una división política prehistórica, sin funcionalidad en el presente

Por Rubén Darío Rodríguez López (*)

 

La historia patria nos recuerda que, inicialmente nuestro Departamento de Santander estuvo ligado al de Norte de Santander, específicamente durante el período denominado "La Patria Boba", con el nombre de ESTADO SOBERANO DE SANTANDER, estableciendo como provincias principales a Socorro y Pamplona. Dichas provincias fueron después integradas a "La Gran Colombia", como parte del Departamento de Boyacá; una vez se desintegro dicha nación, ambas provincias formaron parte de la "Republica de la Nueva Granada", recuperando el mismo nombre y territorio, esto sucedió en el año 1.810.

Para resumir, en 1.857 la división política de nuestro departamento estableció que dentro de los municipios que conformaban el Estado Soberano de Santander, se encontraban Concepción y Málaga como capitales de sus propias regiones y en 1.859 el Estado de Santander se dividió en 7 departamentos, destacando el de García Rovira, cuya capital era Concepción. Después de enfrentamientos políticos y personales y de muchos actos administrativos, determinaron que las provincias serían 5 y que la capital de García Rovira sería la ciudad de Málaga, hasta nuestros días.

Este recorrido por la historia de nuestro departamento, es necesario para contextualizar mi opinión, con respecto a la funcionalidad hoy de las provincias de Santander y específicamente la de García Rovira. Según la Constitución Política de 1.991 en su Art. 321, "las provincias se constituyen con municipios o territorios indígenas circunvecino, serán creadas por ordenanzas a iniciativa de los Gobernadores y de los Alcaldes de los respectivos municipios. La ley dictará el estatuto básico y fijará el régimen administrativo de las provincias que podrán organizarse para el cumplimiento de las funciones que les deleguen entidades nacionales o departamentales y que les asignen la ley y los municipios que las integran, y el Departamento y los municipios aportarán a las provincias el porcentaje de sus ingresos corrientes que determinen la Asamblea y los concejos respectivos"  (subrayado y negrilla es nuestra).

Lo anterior quiere decir, que la unión de dos o varios municipios, política y administrativamente como Provincia, deben buscar en resolver problemas comunes y tratar de prestar servicios públicos de manera conjunta que fortalezcan la asignación y consecución de recursos y eviten el despilfarro de éstos, o al final, que se dejen de prestar los servicios, simplemente por incapacidad técnica y financiera de un municipio por sí solo.

Un hecho constante, durante toda la historia, ha sido el que la Provincia de García Rovira, se le reconoce principalmente, por ser una provincia aislada, con los indicadores de pobreza y de necesidades básicas insatisfechas más altos, como la región menos competitiva y la menos poblada del departamento, (solamente representamos el 3,5% de la población total de Santander, 72.000 habitantes de 2 millones 61 mil que tiene el Departamento). Conformada por 12 municipios, por decisión también "personal y política" de algunos próceres santandereanos que se les ocurrió pensar que San Andrés y Guaca tienen la misma afinidad geográfica y de necesidades que Macaravita, San Miguel o Carcasí, o que Capitanejo, Cerrito o Concepción.

La dinámica de nuestra región ha demostrado que la Provincia solamente se congrega para hablar de pobreza. Desde que tengo uso de razón, los Alcaldes de la región solamente se han unido en un 100% para pedir la pavimentación de la vía Málaga – Curos; por lo demás, todas las iniciativas regionales son un saludo a la bandera. En todos los actos políticos que se cuente con la presencia de los Alcaldes y de algún Gobernador, Ministro o Presidente, solo alzamos la voz para ratificar la pobreza y la desunión; cada alcalde pide para su pueblo, que una vía, que una escuela, que un profesor, que un polideportivo, que la motoniveladora, que la ambulancia, etc, etc.

García Rovira, como provincia, creería yo, solamente ha logrado gestionar 2 proyectos regionales, el de la pavimentación del aeropuerto de Málaga y los recursos de la vía a Bucaramanga que hoy se están ejecutando. Si me falta alguno, me disculpan, pero casi estoy seguro que no han sido más.

Para enunciar solamente algunos aspectos que ha omitido la provincia, hoy por hoy no se ha logrado tener una planta de beneficio animal con los lineamientos de sanidad e inocuidad que la Ley requiere, (Decreto 1500); no existe una empresa de servicios públicos regional, que resuelva técnicamente el problema de basuras de la Provincia; ningún municipio ha resuelto los problemas de disposición final de excretas, todas las aguas negras llegan al Servitá o al Chicamocha, no se ha ejecutado un solo plan de desarrollo agropecuario para la provincia, no hay un plan provincial para el manejo y conservación del páramo del Almorzadero, no existe una sola planta agroindustrial que procese materia prima alguna. Saben por qué?, porque definitivamente, las necesidades, la dinámica, ubicación y acceso a los centros de consumo, no es la misma para los 12 municipios de la provincia.

Cerrito y Concepción tienen más afinidad y cercanía a Cúcuta y Venezuela, es decir, se identifican más con municipios como Chitagá y Pamplona por la troncal del norte, (los separan 3 horas y media de Cúcuta) y sus productos agropecuarios principalmente se dirigen a estas ciudades. Adicionalmente,  si se pusieran pilas, estarían a 1 hora de Berlín por la vía del Mortiño y por ende a 2 horas y media de Bucaramanga, sin necesidad de venir a Málaga ni  pasar por san Andrés y Guaca; ni enterarse que existe Molagavita.

Capitanejo, San Miguel y Macaravita, tienen más afinidad con Boyacá, también la troncal del norte y sus vías terciarias los comunican más fácilmente con esta región  y hoy por hoy están a solamente 3 horas de Tunja y 5 de Bogotá y tienen el nevado del cocuy a menos de 3 horas.

Carcasí, Enciso, Málaga y Miranda, tienen la ubicación más central hacia cualquiera de los centros de consumo, pueden girar a donde quieran, pero tampoco dependen únicamente de la vía Málaga - Curos.

Si nos atuviéramos a lo que dice la Constitución, ¿dónde está el presupuesto específico asignado a la provincia? ¿Cuándo un Gobernador ha dicho: para la provincia de García Rovira el presupuesto de este cuatrienio es de tanto?  Nunca ha tenido una funcionalidad administrativa, ejecutiva, ni operativa; es decir, solamente existe de papel y nosotros nos comemos el cuento.

En conclusión, a mi manera de pensar, es oportuno en estos momentos de estructuración de planes de desarrollo y de actualización de Esquemas de Ordenamiento Territorial, que los municipios planteen asociaciones de municipios más acordes a la realidad regional y a la posibilidad de resolver algunas de sus necesidades de servicios públicos, de producción, de comercialización, de organización, de conectividad y logística y no seguir dependiendo de reunir a 12 alcaldes, 12 cabezas con objetivos y necesidades diferentes y que nunca se logran reunir en su totalidad, sino que cada vez que se convocan, solamente llegan 5 o 6 y el resto envían a sus delegados que no tienen voz ni mando para el objetivo de la reunión. 

Miremos los departamentos vecinos, (Norte de Santander y Boyacá) son puentes de acceso a los mercados más consumidores de la región, asociémonos con nuestros municipios circundantes por afinidad y por dinámica comercial y cultural, y olvidémonos de los que nos obligaron a ser una familia de 12 hijos, en una misma casa, pero con diferentes ventanas y patios por donde mirar.

(*) ZOOTECNISTA. ESP. ALTA GERENCIA UIS

domingo, 6 de marzo de 2016

Juventud rovirense, sin rumbo, sin oportunidades y sin políticas de inclusión

Por Rubén Darío Rodríguez López (*)

El titular de esta columna suena duro y trágico, pero es lo que quiero expresar para hacer un llamado de atención a toda la comunidad rovirense, pero sobre todo, a la institucionalidad encargada del desarrollo de las políticas de infancia y juventud en los Municipios colombianos; pero también incluye un llamado a los padres de familia para que de una vez por todas le paren bolas y asuman también la responsabilidad en la situación que voy a detallar.

En García Rovira, para el año 2015, según las proyecciones del DANE (2005-2020), y con base en el censo poblacional del año 2005, hay una población total de 73.180 personas, de las cuales el 32.9%, equivalente a 24.090, corresponden a Jóvenes entre los 10 y los 29 años. (No debería incluir el grupo etéreo de los 10 a los 14, pero es precisamente esta población la que más llama la atención y genera el motivo de esta columna). De éstos, 11.849 son mujeres y 12.241 son hombres.



Dicen que “todo tiempo pasado fue mejor”, lo que demuestra que hoy por hoy se vive muy diferente y no precisamente en mejores condiciones que en nuestras épocas de juventud. 

Nuestra época juvenil estuvo enmarcada por chupar colombina, beber agua del tubo o de la quebrada, montar cicla, besos robados; hoy la juventud chupa cigarros, bebe aguardiente y cerveza, monta en moto y ya ni siquiera se besa, va directo al sexo. 

En nuestra época, volar significaba mecerse en el columpio más duro y rápido, hoy volar significa elevarse a punta de yerba, bóxer, o tacos; lo máximo que le prendíamos a las novias eran los piojos, no había ni sida, ni enfermedades de transmisión sexual; la única droga que conocíamos era el jarabe para la tos o la emulsión de Scott; nuestras peleas eran con nuestros hermanos y no con los vecinos y a golpes; el dolor más fuerte que podíamos sentir era el de las rodillas raspadas y no el de puñaladas, botellazos o balas; amamos y respetamos a nuestros padres por siempre y nos calmaban los berrinches con alguna palmada o correa bien curada y en muchas oportunidades con una sola mirada nos calmaban. Pero esos valores y costumbres, eran producto de que en esa época los colegios eran instituciones respetables, tanto institucionalmente como por los profesores que nos enseñaban.

Ninguno de nuestros padres tuvo la osadía de criticar los llamados de atención de nuestros rectores; además, tuvimos la fortuna de contar con personas comprometidas con la educación, con nuestro futuro, nos enseñaban mañana y tarde y sin almuerzo, sin refrigerios, sin computadores, sin tabletas, sin internet. Más afortunados los que contamos con profesores que nos ayudaron a soñar, a ser disciplinados, a entrenar mañana y noche y se sacrificaban los viernes o sábados en la tarde para organizarnos los interclases y así poder pertenecer a las selecciones de baloncesto (Colcustodio), de futbol (el ITI y Colcustodio), o voleibol (Colrosario) que en los años 80 y 90 fueron gloriosos en la provincia de García Rovira y pudimos poner en alto nuestros colegios en el Departamento y en algunas ocasiones fuimos campeones Nacionales. Hoy tal vez solamente hay algunos chispazos de escuelas privadas, pero que no nacen de las instituciones educativas y solamente brillan en el nivel local. 

La juventud de hoy tiene valores diferentes, a las cosas no le ponen valor sino precio, al tiempo libre le llaman “navegar”, se comparte con los amigos de manera virtual, ya ni siquiera se hablan cara a cara. La música la escoge en la red y ojala que el contenido sea de frases morbosas o de rebeldía, esta llevada por el consumismo, no se les puede comprar ropa o zapatos si no son importados y nosotros los padres, vivimos y trabajamos día a día, solo para satisfacerlos, con el pretexto que ojala no pasen por lo que nos tocó pasar a nosotros, cuando deberíamos hacer todo lo contrario. Pero también fallan las instituciones del Estado, a alcaldes y gobernadores les importa nada la aplicación de políticas de infancia y juventud, no crean un solo programa para la utilización del tiempo libre, no generan una sola norma de convivencia para prevenir la drogadicción, el alcoholismo, el vandalismo y el pandillismo (todo estos problemas existen en Málaga). 

Lamentable que nuestra querida Málaga sea noticia, solo porque en los últimos dos meses, tres (3) jóvenes hayan perdido la vida apuñalados en las calles del municipio y cada fin de semana se registren decenas de riñas y todo esto bajo los efectos de alcohol. Cómo es posible que se comente a gritos que hasta hay pandillas que ya crearon barreras invisibles e intocables por otros grupos de jóvenes, so pena de ser atacados o agredidos, (eso pasaba solo en Medellín o en Ciudad Bolívar), que se expenda droga, bazuco y marihuana como vender cerveza y aguardiente y nadie, absolutamente nadie diga o haga nada, y simplemente se limiten a justificarlas, “porque los jóvenes de hoy son así”. 

Los Alcaldes no necesitan los millones de pesos para tomar medidas como toque de queda para menores, controlar el expendio de bebidas a menores y claro, inventarse alguna cosa que les llame la atención y los mantenga alejados del vicio. Para no ser injusto, tendría que destacar el logro de las pruebas saber de los alumnos de la Normal Francisco de Paula Santander de Málaga y del Instituto Isidoro Miranda Morantes, de San José de Miranda, quienes han ocupado los primeros y segundos lugares en las pruebas SABER, durante los últimos cuatro o cinco años en el Departamento de Santander. Algunos de ellos han aprovechado la oportunidad de beneficiarse de las becas del Ministerio de educación del programa “SER PILO PAGA”. Los demás municipios deberían al menos preguntarse, qué será lo que hacen estos centros educativos para mantener este honorifico puesto y tratar al menos de copiarlos, si no tienen la creatividad para generar estas capacidades en sus estudiantes. 

También se destaca lo hecho por el SENA, formando centenares de jóvenes año tras año, pero que no tienen la más mínima posibilidad de ocuparse o emplearse en la región. La juventud rovirense se hunde en la desesperanza, pareciera que los estuviéramos formando sin valores, sin sueños, sin metas, sin ambiciones. Hoy no es posible destacar algún grupo de jóvenes que se caracterice por sus altas capacidades, por sus grandes logros en lo académico, en lo deportivo, en lo cultural o en lo musical, excepto algunas individualidades que se destacan en uno que otro municipio. Por lo demás, ratifico mi preocupación y frustración. 

 (*) ZOOTECNISTA. ESP. ALTA GERENCIA