viernes, 25 de septiembre de 2015

“EL PAGO ANTICIPADO Y LA DOBLE FACTURA DE LA POLITICA”

Por Rubén Darío Rodríguez López

 

Pareciera que en ésta columna me fuera a referir a temas de contabilidad o asuntos tributarios, pero no, me refiero es a la cotidianidad de los procesos electorales.

Desde que se promulgó el acto legislativo Nro. 01 el 9 de Enero 1986 y se permitió la elección popular de autoridades locales, la cual se llevó a cabo por primera vez, el 13 de marzo de 1988,  se determinó que los ciudadanos (el pueblo) podían elegir popularmente y no por decreto; un gran número de cargos públicos, desde el Presidente, los Senadores, Representantes, los Gobernadores, diputados y los Alcaldes y Concejales, entre otros. Aquí también se incluyó el "voto programático", es decir, que los candidatos a Presidencia, Gobernaciones y Alcaldías, deberían suscribir un "programa de gobierno", el cual una vez salieran elegidos deberían cumplir a cabalidad para los habitantes de la entidad territorial que los eligió.  En otras palabras, se debería votar por el mejor Candidato y el mejor Programa de Gobierno. Estos dos aspectos deberían ser los primordiales a la hora de tomar "libremente" la decisión, los ciudadanos que se encuentren aptos para hacerlo.

Desde ésta primera elección y a mi manera de ver ha venido sucediendo una práctica que yo llamaría "desleal" en un proceso de negociación. Desleal porque no se logra un "gana-gana" como debería ser, sino que se convierte en una situación donde el perdedor es el elector.

Cuándo uno vota por un candidato, desde ese momento le estoy "pagando por anticipado" el favor. Cuál favor? claro! le doy mi voto de confianza para que una vez salga elegido me cumpla con todo (no con una parte), lo que me prometió en el programa de Gobierno. Le pago anticipado para que a través de su gestión, busque los recursos necesarios para garantizar la ejecución de cada uno de los programas y proyectos que inscribió en la Registraduría cuándo lo hizo para su aspiración política. Con mi voto lo estoy comprometiendo a que cualquier iniciativa que pretenda ejecutar con los recursos públicos, siempre busquen beneficiar a la mayor cantidad de población posible, que busquen el bienestar común, que busquen resolver la problemática social, económica, de servicios, de infraestructura, de educación, de salud, de desarrollo agropecuario, etc. programas que se constituyen en el Plan de Desarrollo, documento que debe hacer teniendo en cuenta a la comunidad que lo eligió. Adicionalmente, el Estado, con lo que recauda de nuestros impuestos le paga el salario, incluyendo viáticos, primas, vacaciones y "otras cositas", y lo convierten en un "SERVIDOR PUBLICO", lo que le obliga a prestarnos sus servicios, a atendernos, a cumplir horarios y a trabajar durante los cuatro años de gobierno.

Pero resulta que ahora los políticos quieren hacernos creer que es al contrario, que debemos agradecerles "miles de veces" cualquier cosa que hagan. Si arreglaron una carretera, si contrataron un transporte escolar, si arreglaron el centro de salud, si les regalaron una placa-huella, una alcantarilla, si hicieron algo de gestión, si fueron a trabajar, si hicieron fiestas y bazares, etc. Tenemos que darles las gracias, tenemos que soportar que nos "saquen en cara" a cada rato, que hicieron lo que debían y tenían que hacer. Ahí nos están pasando la "primera factura". 

La "segunda factura" nos la pasan cuando ya están terminando el período de gobierno y siguen "restregando" las pocas cosas que hicieron y que nos hacen sentir como si nos hubieran hecho otro favor. NO, repito, no es ningún favor, esa era su responsabilidad, su compromiso, su obligación cuando lo elegimos, para eso lo escogimos. No nos vengan con el cuento que ahora tenemos que votar por el candidato que nos quiera imponer, con el discurso de que "si queremos que las obras o el progreso continúen". No faltaba más, que quieran endosar ahora las capacidades, las responsabilidades, las obligaciones que otra persona totalmente diferente debe asumir en la siguiente elección. Nos quieren cobrar nuevamente el voto que les dimos para salir elegidos, sugiriéndonos que votemos por quien él quiere poner, para que le guarde su espalda, para que le tape lo intapable, para que le cuide su tacita de oro, le cuide su burocracia. ¡No señor!!! Su favor ya está pago. Lo pagué cuando lo elegí.

Otra forma de "segunda factura", nos la quieren cobrar los que quieren reelegirse. Ahora vienen a sacarnos en cara también, que fueron los mejores gobernantes, que "debemos" votar por ellos otra vez, para volver a ver las maravillas que hicieron en su primer gobierno, para recuperar todo el desarrollo que lograron en su primera elección y peor cuando llegan a la vereda o al barrio, donde hicieron algo.  Ahí si nos cobran con sudor y lágrimas, recalcándonos que gracias a ellos hoy tenemos eso, que gracias a ellos, ya no somos pobres, ya salimos del atraso, en fin, que gracias a ellos existimos. NO señor; tampoco. Nuevamente les recalco, para eso los elegimos en ese período y les dimos las gracias oportunamente. No tenemos la obligación de volver a darles las gracias. Ahora deben pedirnos nuevamente el favor de que votemos por Ustedes, es un favor nuevo, un nuevo pago anticipado, en caso de que votemos por Ustedes otra vez. 

Esta nueva oportunidad, si es que se la damos; es para adquirir nuevos compromisos, nuevas responsabilidades, nuevas obligaciones con la comunidad, con la gente y que quedarán en su nuevo programa de gobierno y que deben ser proyectadas, gestionadas y ejecutadas en un cien por ciento, si es que salen elegidos.

Por lo anterior, no me parece honesto y sensato que vengan ahora a decir que nos debemos a ellos, que gracias a ellos nuestra región y nuestros municipios son mejores que hace unos años atrás. Revisen y comparen el puesto que ocupan y que ocuparon los municipios de la provincia en el ranking de eficiencia fiscal y administrativa, para que vean reflejados, los indicadores de gestión de sus gobiernos.

Por eso, apreciados colegas electores, no estamos pagando ningún favor, no paguemos por doble partida, no le debemos nada a nadie. De pronto los que se quieren reelegir o nos quieren obligar a votar por alguien, quedaron en deuda con nosotros. Analicen y decidan ¡Libremente!!! 

 

RUBEN DARIO RODRIGUEZ LOPEZ

ZOOTECNISTA. ESP. ALTA GERENCIA

PD. "Para tener enemigos, no hace falta declarar una guerra; solo basta decir lo que se piensa".  Martin Luther King