miércoles, 22 de julio de 2015

LOS CANDIDATOS Y EL SECTOR RURAL

Por Rubén Darío Rodríguez López (*)

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),  casi un 30% de la población rural sigue viviendo en condiciones de pobreza extrema y corre un gran riesgo de padecer inseguridad alimentaria y malnutrición, y también dice, que la mayor parte de la población rural son pequeños agricultores. Esto a nivel mundial, pero pareciera que estuviera hablando de la provincia de García Rovira.

Existen muchos factores que han ayudado al empobrecimiento de los campesinos; nuestros gobiernos nacionales, departamentales y municipales, cada día ven con menos interés la problemática real del sector rural, irresponsablemente han aplicado una serie de leyes y tratados comerciales aperturistas sin tener en cuenta el verdadero impacto sobre la economía campesina y menos sin preocuparse por establecer estrategias para mitigar el progresivo empobrecimiento de ésta población.

Haciendo un balance, a propósito de la terminación de los periodos de Gobierno de Gobernadores y Alcaldes, vemos como en nuestra provincia el sector rural, sigue siendo la cenicienta de los programas de gobierno, de los planes de desarrollo y de los respectivos presupuestos. No hubo un solo proyecto productivo técnico y de carácter público, que sacara de la pobreza a una sola familia, no se implementó una sola hectárea de frutales tecnificada, no hubo una sola certificación de buenas prácticas ni agrícolas ni ganaderas, es decir no hubo una sola iniciativa de fondo que propendiera por mejorar la calidad de vida de los campesinos.  Dirán muchos, que sí, que se les regalaron a algunas familias árboles, plantas de café, se les llevaron subsidios de familias en acción, se les dieron algunas semillas, se les llevaron recursos para micro-emprendimiento, es decir se les llevo más pobreza de la que ya tenían. Cuando entenderán los políticos que con estas acciones hacemos más miserables a nuestros campesinos, que con esta plata que botan en pendejadas, lo único que se hace es malgastarla, no se les hace un favor, solamente los vuelven más dependientes de sus favores.

Es época de elecciones locales, espero que todo ese ramillete de candidatos a Gobernaciones y Alcaldías, incluyan en sus programas de gobierno y planes de Desarrollo, proyectos que valgan la pena, que cuestan un poco más de dinero y que demandan una simple gestión de parte de ellos pero que definitivamente y de una vez por todas generen riqueza en algunas familias campesinas de sus municipios. No sigan engañando a la gente con subsidios, con regalos, con cosas que ni siquiera necesitan. Hagan proyectos que generen riqueza, que generen empoderamiento, que generen una vida más llevadera en las pequeñas parcelas de los campesinos. 

Hoy quiero a través de este espacio, atreverme a sugerir unas estrategias que fácilmente podrían estar en sus planes y programas y que se podrían ejecutar en cada uno de sus municipios.  Por ejemplo:

1.- Yo pondría como meta en mis cuatro años de gobierno, establecer 20 hectáreas tecnificadas de frutales de tardío rendimiento (guanábana, aguacate, limón, mandarina, mango, durazno, etc., dependiendo de la disponibilidad y del potencial de los suelos de mi municipio), es decir 5 has cada año, donde se beneficiarían entre 30 y 40 familias, 10 familias por año,  (promediando aproximadamente ½ hectárea sembrada, unos 50 0 60 árboles por familia), pero el proyecto incluiría todos los insumos más costosos, asistencia técnica durante los cuatro años, crédito para riego y algunas giras de campo.  La primera fase (establecimiento de los cultivos) tendría un costo promedio de 9 a 13 millones de pesos por ha, dependiendo el cultivo que establezca, es decir entre 50 y 60 millones por año, para un total de 240 millones en el periodo de gobierno.  El productor debe garantizar la gestión del crédito para el riego y buscar beneficiarse del subsidio del Estado denominado ICR (incentivo para la capitalización rural), que le condona hasta el 40% del crédito si lo invierte correctamente y adicionalmente, se debe garantizar que la finca beneficiaria del programa cuente con el suelo apto para el establecimiento del cultivo. Esto lo define un ingeniero agrónomo previo análisis de suelo (no lo define ni el Alcalde, ni el Concejal, ni el presidente de la Junta de Acción comunal).  Durante los cuatro años simultáneamente gestionaría una alianza con un comercializador y les incluiría otro proyecto adicional para la certificación en buenas prácticas agrícolas.

2.- Otra propuesta que incluiría, sería la de escoger 100 hectáreas ganaderas (25 cada año), con productores que tengan un hato promedio (de 3 a 6 animales) y les implementaría una estrategia de mejoramiento de praderas y sistemas de rotación de potrero y sistemas silvopastoriles, tecnificándoles la producción de alimento para el ganado y buscar aumentar la capacidad de carga (animales/ha).  Mejorar una finca en sus praderas, dividir los potreros, resembrar la pradera, etc. Tiene un costo aproximado de 1 millón de pesos por hectárea.  Es decir, para este proyecto 25 millones de pesos al año para un total de 100 millones en los 4 años.  Al final tendremos fincas con mayor capacidad para alimentar más animales y mayor producción de carne o de leche.  El productor debe colocar los listones de las cercas, proyectar la construcción del Establo (también tiene derecho al ICR) y claro respetar las normas de buenas prácticas ganaderas.

Esto para mencionar solo dos ejemplos que se podrían concretar y como se puede ver no necesitarían que los Alcaldes se salgan por la tangente con el cuento que es que la Gobernación o el Ministerio no les apoyan los proyectos, porque extraer 340millones de 12mil millones que se ejecutan en un Municipio cualquiera como los de nuestra provincia durante 4 años de gobierno, es como quitarle un pelo a un león. (Sacaron 70mil millones de pesos de regalías para una estatua, no creería imposible financiar un proyecto de estos).

Los programas de gobierno deben se concretos y no gaseosos, dejen de copiar y pegar los documentos de otros años anteriores y hagan el esfuerzo de hacer programas y planes de desarrollo reales y ejecutables en nuestra comunidad.

RUBEN DARIO RODRIGUEZ LOPEZ

(*) ZOOTECNISTA ESP. ALTA GERENCIA